viernes, 6 de abril de 2018

Sopa de pescado con verduras al estilo de las Azores


Esta sopa nos la ofrecieron en las Azores esta semana santa y si bien pensábamos que se iba a parecer a nuestra sopa de pescado de siempre, recibimos una agradable sorpresa porque se parecía más a un pote con pescado.
Hemos hecho nuestra propia sopa inspirados en esta receta y le hemos dado nuestro “toque” peculiar. Nos encantó; queda un plato sencillo y fresco a la par que nutritivo. Ahí va para los amantes de las sopas portuguesas.


Ingredientes para seis personas:

*Un buen trozo de congrio (200g mínimo)
*Seis hojas grandes de acelgas frescas.
*Un ramo de apio para dar sabor.
*Un cuadradito de jengibre.
*Cuatro patatas normales
*Seis zanahorias.
*Aceite de oliva virgen.
*Sal gruesa en escamas.
*Caldo de pescado/verduras bueno.(Medio litro)
*Una pizca de pimentón picante antes de servir

Ponemos en medio litro de agua el congrio hasta que esté hecho. Lo sacamos y lo dejamos enfriar. Troceamos las patatas y las zanahorias en cuadraditos y cortamos las acelgas finas. Para evitar encontrarnos con desagradables sorpresas, desmenuzamos el congrio un vez que esté templado para que no tenga espinas y ponemos en el agua de cocción del congrio el medio litro de caldo, las zanahorias, las patatas, las acelgas, la rama de apio y el jengibre. Antes de poner a cocer ponemos un chorrito de aceite de oliva y la sal en escamas. Y,¡ tachín! tras un rato en la olla tendréis una sencilla y deliciosa sopa que no os cansaréis de comer.
Cuando la sopa esté lista, retiramos el apio (podéis dejarlo si os gusta) y el jengibre.
Para hacer esta receta hemos ido al mercado y comprado todas las verduras en una tienda ecológica. Cuando uno tiene tiempo es agradable dejarse caer por el mercado, ver la cantidad de puestos con productos frescos que tenemos la suerte de encontrar y llegar al hogar con ganas renovadas de hacer un plato que nos hayan servido tan lejos de casa .

Frase del día:  “Roncar es tomar ruidosamente sopa de sueño”
                                                         Ramón Gómez de la Serna


sábado, 24 de marzo de 2018

Calabaza a la plancha en ensalada templada de boquerones

En este plato os mostramos un curioso contraste de sabores. La calabaza le da un toque más bien dulce, los boquerones aportan el punto ácido del vinagre, la lechuga hoja de roble suavidad y frescor y los piñones el toque crujiente. Esta es una ensalada que no decepcionará a los más exigentes.

Ingredientes:

*250g de calabaza
*Una lechuga Hoja de Roble.
*100g de boquerones en vinagre.
*Aceite de oliva virgen extra.
*Sal del Himalaya
*Dos cucharaditas de piñones.
*Un chorrito de vinagre balsámico (nosotros tenemos uno con sabor a higo que compramos en el Lidl)

Y eso es todo.
Ahora, manos a la masa.
Se corta la calabaza en lonchas muy finas y rectangulares y se pone a la plancha con los piñones y un poco de aceite.
Aparte aliñamos la lechuga con un chorrito de aceite, el vinagre balsámico y la sal.
Añadimos la calabaza templada y los piñones y adornamos con los boquerones.
¿Puede algo ser más simple, rápido y rico?
Animaros que todavía estamos en tiempo de calabazas.



Frase del día: Como hoy nos sentimos profundos, os ponemos un haiku japonés.

Cien calabazas diferentes,
desde las entrañas
de una misma enredadera.

Chiyo-ni


viernes, 2 de marzo de 2018

Croquetas de bacalao, pasas y piñones

Nuestra siguiente receta atrevida tiene una mezcla de sabores que cautivará a paladares tradicionales con ganas de salirse de lo normal y a los kamizaces de sabores distintos. A nosotros nos parecen súper originales y muy convenientes para romper con la croqueta de jamón de toda la vida y buscar nuevos horizontes.
Ahí van los ingredientes.

*200 g de bacalao en migas
*Una cebolla
*Un diente de ajo
*100 g de harina
* Un litro de leche
* 100 g de mantequilla
*Un puñado de pasas.
*50 gramos de piñones 
*Sal
*Harina, dos huevos batidos y pan rallado para rebozar.

A ello
Picamos la cebolla y la pochamos en la sartén con un poco de aceite. Cortamos los dientes de ajo muy finos y los añadimos; entonces ponemos el bacalao y los piñones y los rehogamos unos minutos. Añadimos la harina y vertemos la leche muy despacio sin dejar de remover. Ponemos sal a discreción y cocinamos la bechamel a fuego lento durante veinte minutos sin parar de remover. Cuando la bechamel esté casi hecha, añadimos las pasas y las vamos mezclando bien.
Pasamos la bechamel a una fuente y la cubrimos con papel de plástico por encima (pegado a la bechamel) para que no haga costra. Cuando la masa esté fría, la metemos a la nevera y la dejamos, al menos, una noche. La sacamos y hacemos unas bolitas, las pasamos por harina, huevo batido y pan rallado y las freímos en una sartén con abundante aceite caliente.
Cuando las saquemos de la sartén las ponemos en un plato con papel de cocina para que absorba el exceso de aceite. Y... servimos al instante.


Normalmente ponemos recetas rápidas y prácticas y muchos pensaréis que las croquetas son engorrosas de hacer. Eso es porque todavía no habéis probado estas delicias, esta mezcla de salado, dulce y fruto seco que os entusiasmará y sorprenderá a partes iguales. Una vez que las probéis seguro que sucumbís al efecto Súper Croqueta.

Toque Kirico: si os gusta el perejil, podéis añadir a la bechamel unas hojas picadas muy finas.

Frase del día: Ya no se dirá: 'Voy a ser el rey de las croquetas', sino: 'Voy a hacer las mejores'.

                                                                                              Joaquín Lorente

sábado, 17 de febrero de 2018

Mejillones a la colorá

Este es un plato con mucho sabor a mar y con un punto picante que quita el sentido. Si os apetece un poco de sabor a mar en un guiso tradicional, este es el plato del invierno.

Ingredientes para cuatro personas:
*Un kilo de mejillones.
*Un bote grande de cristal de salsa de tomate buena.
*Un vaso de caldo de pescado bueno.
*Vino blanco.
*Un diente de ajo grande.
*Dos guindillas .
*Cuatro langostinos.
*Dos patatas grandes.
*Sal gorda.
*Aceite de oliva Virgen.
*Un poco de perejil.

¿Preparados?
Limpiamos los mejillones y los ponemos a cocer con un poco de agua hasta que se abran. Los apartamos y reservamos el agua de cocción (bien colada).
En una olla (mejor si es rápida) ponemos el ajo picado muy fino, las dos guindillas cayenas y las patatas cortadas en cuadraditos. Freímos todo a fuego lento (aquí ponemos el perejil muy picado). Echamos en un cazo la salsa de tomate, el caldo y el vino blanco y dejamos que hierva unos minutos. Ponemos esta salsa con las patatas ya fritas y los mejillones y añadimos el agua de cocción de los mejillones que nos parezca apropiado, según nos guste la salsa más o menos espesa. Añadimos los langostinos y en dos minutos en la olla rápida ya tenemos el guiso. Probar que esté al punto de sal y a comer... Estos mejillones son ideales para los días de invierno que nos apetece entrar en calor después de venir del trabajo cansados y con mucha hambre.



Toque Kirico: si os apetece innovar, podéis añadir almejas o pulpo o calamares. Nosotros lo que queremos es que el mejillón sea la estrella de este plato, pero cada uno puede dejar volar su imaginación. Nosotros esta vez utilizamos en vez de salsa de tomate pisto, por eso veréis en la foto alguna verdurita.

Frase del día: ponemos un refrán marinero a cerca de nuestro protagonista de hoy.

"En dos castañuelas voy encerrado y al sacarme del mar me pongo colorado‭"

domingo, 28 de enero de 2018

Lubina a los tres cítricos con toque de Kiwano


Este plato inicia una nueva serie de platos Kirikos. La hemos llamado platos atrevidos. Son nuevas recetas con toques muy distintos que servirán de inspiración para platos si no exóticos al menos muy muy alternativos.
Ahí va la primera.

Ingredientes:
*Una / dos lubinas
*Un limón
*Una lima
*Mermelada de naranja
*Una cebolla grande
*Sal del Himalaya
*Patatas pequeñas
*Mantequilla
*Aceite de oliva virgen
*Sal
*Una pizca de tomillo


El plato es muy sencillo de hacer. Se ponen las lubinas en el horno con abundante cebolla que previamente freímos muy despacio en el aceite de oliva y el zumo de media lima y medio limón. La ponemos a horno medio hasta que esté hecha y luego la pintamos con abundante mermelada de naranja, en este caso casera.
Aparte cocemos una patatas muy pequeñas en agua y sal y sin pelar, las rehogamos en mantequilla.
A la hora de servir presentamos la lubina con el limón y la lima que no utilizamos para la salsa y las patatas que estarán crujientes y de lo más apetitosas.
Este plato es de inspiración tailandesa, pero lo hemos adaptado porque lo de ponerle azúcar al pescado... era demasiado para la primera receta.
Como somos grandes admiradores de los sabores distintos, compramos una fruta que no conocíamos, se llama Kiwano . Si bien el sabor no nos entusiasmó, el efecto decorativo es interesante.
El toque Kirico podría ser poner pimienta negra a las patatas o perejil o las dos cosas. Eso ya al gusto del consumidor. A nosotros nos gusta el tomillo.
A disfrutar de la mezcla cítrico-pescadera, es muy interesante.




Frase del día: hay un refrán español que dice: "De la naranja, lo que quisiere, de la lima lo que pudiere, y del limón cuanto tuviere".

martes, 2 de enero de 2018

Coca de manzana asturiana

Con esta receta, despedimos el año, celebramos nuestro segundo aniversario y damos por finalizada la serie de postres con frutas de la estación. Volveremos en primavera con nuevos postres.
Pero como empieza un año nuevo y siempre hay proyectos interesantes, hemos decidido dar un paso nuevo y empezar con una sección de platos atrevidos. Seguro que nuestros kirico fans agradecen un toque distinto a platos tradicionales.
Ahora nos despedimos con esta coca que está súper ligera y rica. Si a alguien no le gusta el Roscón de Reyes esta receta es mucho más fácil de hacer y nunca falla.
Aquí va la coca.
Esta es una receta de origen mallorquín hemos cambiado unas cosilla y sustituido los albaricoques por manzanas en gajos. Queda un postre suave, jugoso y muy fácil de hacer.

INGREDIENTES

*4 huevos.
*1 vaso de azúcar.
*1/2 vaso de leche.
*1/2 vaso de aceite de oliva.
*1 sobre de levadura en polvo. 
*250 gr de harina de repostería
*Cuatro manzanas.
*Canela molida.
PREPARACION
Partir las manzanas en láminas finas de poco grosor y dejarlas macerando con un poco de mermelada de melocotón rebajada con agua o licor, como queráis.
Separamos las claras de las yemas, montamos las claras y las reservamos.
En un bol ponemos las yemas con el azúcar y batimos bien hasta que queden en su punto, añadimos la leche, el aceite y la harina que previamente habremos mezclado con el sobre de levadura y removemos todo bien. Entonces incorporamos las claras montadas y mezclamos con movimientos suaves y envolventes. Incorporamos la masa en una bandeja antiadherente, ponemos los gajos de manzana no muy juntos (ver foto) y metemos en el horno precalentado a 180 grados unos 35-40 minutos. Y ya tenemos nuestra coca.
Cuando este fría espolvoreamos con azúcar glass y ¡¡¡ a disfrutar !!!!

Frase del día:
"Si tú tienes una manzana y yo tengo una manzana, e intercambiamos las manzanas, entonces tanto tú como yo seguiremos teniendo una manzana. Pero si tú tienes una idea y yo tengo una idea, e intercambiamos ideas, entonces ambos tendremos dos ideas".
                                                                                                      George Bernard Shaw

miércoles, 6 de diciembre de 2017

Pastel de peras con chocolate

Otra de peras.



Nos ha encantado el pudin de peras y avellanas y hemos decidido investigar más con el tema de la pera. Así que ahí va otra receta jugosa y sabrosa

Ingredientes:
Un kilo de peras conferencia
Cuatro huevos
Ocho cucharadas de azúcar
Seis cucharadas de harina
Un limón
Un yogur natural
100 g de chocolate negro
50 g de mantequilla
Medio vaso de agua


Se baten las yemas de los cuatro huevos con el azúcar hasta que estén suaves, se añade la piel del limón rayada, el yogur, los 50 g de mantequilla y la harina tamizada con la levadura. Se mezcla bien todo. A continuación montamos las claras y las añadimos con movimientos lentos.
Troceamos las peras y las ponemos a cocer en un cazo con el zumo del limón y un poco de agua hasta que estén blandas,con cuidado de no pasarnos. Las peras no tienen que deshacerse, es para que cojan el sabor a limón y nos quede un poco de almíbar que haga el bizcocho más jugoso.
Ponemos la masa (sin la peras) en un molde redondo y la metemos en horno precalentado a 180ºC unos 35 minutos. Cuando el bizcocho esté listo, lo dejamos enfriar y lo partimos por la mitad. Entonces lo rellenamos con el chocolate fundido con la mantequilla teniendo cuidado de dejar un poco para la parte de arriba.
Cerramos el bizcocho, ponemos las peras encima dejando que el almíbar lo bañe bien y con una cuchara ponemos el chocolate sobrante haciendo hilos.
Servimos lo antes posible para que esté en su punto de contraste justo.





Frase del día: como dice el refrán...